30º ejercicio de memoria: EL CALCETÍN ROJO

En la actividad de memoria de hoy vamos a desarrollar nuestra creatividad... 🤔💭

Partimos de la frase "se pasó una hora buscando el calcetín rojo".

Escribe 5 motivos y 5 posibles personajes que protagonicen esa situación. Es decir: QUIÉN Y PORQUÉ BUSCA ESE CALCETÍN ROJO. Puede ser cualquier cosa que se te ocurra, pon lo que te venga a la cabeza.

Por ejemplo: una niña de 10 años que se está vistiendo y necesita el calcetín rojo porque quiere ir a conjunto con su vestido nuevo.

Una vez hayas terminado tu lista, elige el personaje y el motivo que más te gusten y escribe una pequeña historia.

Si quieres, puedes comenzarlo con la frase “Se pasó una hora buscando el calcetín rojo”, pero no es obligatorio.

Lo que sí debe tener el texto es un inicio (presentación breve de la situación), un nudo o medio (desarrollo de la situación o de la acción) y un desenlace (en el que se soluciona la situación).


MUCHÍSIMO ÁNIMO A TODAS Y A TODOS!! 🥰👏🏽😁


A continuación os dejamos algunos de los relatos y situaciones que han inventado nuestros mayores:


1. Un joven de 35 años, necesita su calcetín rojo porque le trae suerte.
2. Un adolescente, necesita ponerse su calcetín rojo por una apuesta que hizo con sus amigos.
3. Una señora de 80 años, necesita su calcetín rojo porque son los más abrigados.
4. Una pareja, necesita su calcetín rojo porque los sábados les gusta compartir esa prenda de ropa.
5. Una niña, busca su calcetín rojo por el cariño que le tiene, ya que se lo regaló su abuela.

Marta, de 5 años se pasó una hora buscando su calcetín rojo, ya que es un recuerdo de su abuela preferida, que vive en otra ciudad y pueden verse con poca frecuencia.
Para Marta ponerse el calcetín rojo es una forma de estar más cerca de su abuela. Cuando lo encuentra y puede ponérselo, se siente feliz y ve como si sintiera el cariño de Carmen, su abuelita del alma.
- Graciela Carcagno.


1. Mi nieto iba con un traje disfrazado que llevaba calcetines rojos.
2. Yo en año nuevo usé calcetines rojos estrenados para la buena suerte.
3. Mi hermano también tiene costumbre de estrenar una prenda roja, buscamos unos calcetines.
4. Mi suegra tenía una fiesta en el Centro de Día y tenía que vestir con unos calcetines rojos.
5. Mi hija eran carnavales y buscamos unos calcetines rojos para disfrazarse.
- Ana Garro.


A la niña 👧 le regalaron calcetín rojo. Entonces pidió una sudadera roja, luego un gorro, una falda roja y un abrigo. Cuando la niña tenia lo que había pedido, entonces dijo: podemos ir de paseo en bici y pasar por frente del colegio... por si está mi amiga y así nos acompaña. Seremos más y disfrutaremos este día como siempre lo hacemos🤭.
- Honorina Gavilán.


1. Eran regalo de mis abuelos. 
2. Eran unos calcetines preciosos rojos. 
3. Al día siguiente era la fiesta del cole. 
4. Cada una teníamos un disfraz distinto. 
5. A mi me había tocado ir de Caperucita Roja. 

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1. Mi hermana Mar. 
2. Mi hermano Javier. 
3. Y yo. 
4. Nuestro perro Rufus. 
5. Nuestro gato Nieve (era blanco de angora). 
La noche anterior me faltaba un calcetín. Quería tenerlo todo preparado para la mañana siguiente. Aunque parezca extraño, tanto mi perro como mi gato se llevaban bien, en general. Casi una hora y el calcetín sin aparecer. Toda nerviosa se me ocurrió mirar dentro del canasto de mi perro, que era muy juguetón; y allí estaba mi calcetín. El susto después de una hora buscando el calcetín rojo desapareció.
- Teresa Rodríguez y Francisco Pozo.


- Alejandro Tapetado.


Te presento mis cinco situaciones :
- un payaso.
- uno que va a una fiesta de disfraces.
- una bailarina.
- un niño q tiene un examen y cuyo color fetiche es el rojo.
- el portero de un gran hotel.

"Se pasó una hora buscando el calcetín rojo..."
Así podría empezar mi relato de aquel día. Me presento: me llamo Adrián y soy ¡un payaso! No se rían, no es que haga el ganso, es mi profesión, soy payaso en un espectáculo circense.
Mi trabajo es muy complejo, porque aunque no lo parezca, es mucho más difícil hacer reír que hacer llorar.
¿Qué quieren que les diga? con todos los problemas que tienen que soportar las personas, les brotan más lágrimas que risas...
¿Pero qué sería la vida sin risas? Un valle gris, triste y sin luz. Mientras la risa lo ilumina todo: rostros, cuerpos, flores, cielos y nubes, trigales y praderas, mares y ríos, montes y vaguadas, todo lo que nos rodea.
"Un día perdido es aquel durante el cual no hemos reído" decía Chamfort, y tenía razón.
Pero volvamos a mi calcetín...
¡Qué disgusto! La hora del espectáculo se avecinaba y me faltaba el dichoso calcetín para terminar de vestirme. ¿Cómo iba yo a hacer reír a los niños y a los mayores si me faltaban mis calcetines rojos en mis zapatos negros demasiado anchos que me hacían tropezar cada tres pasos?
Ya tenía mi chaqueta de cuadros multicolores, mis pantalones negros demasiado cortos, mi peluca rubia y mi maquillaje era perfecto. Ay, mi calcetín... Revolví todo mi camerino y abrí la puerta para pedir ayuda a mis compañeros.
Y, de repente, apareció Yago, ¡¡tan contento él con mi calcetín entre los dientes!!
Otro día os presento a Yago. Es el perro más amoroso que conozco y hace un número con mi amigo Pedro, después del mío.
¡¡¡Yago, ven acá, y dame mi calcetín, porfa!!!
¡¡Ya puedo entrar en la pista y oigo los aplausos!! Empieza el espectáculo... ¡¡¡Que disfruten!!!!

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"Se pasó una hora buscando el calcetín rojo..."
Trabajo de portero en un hotel de lujo de esta ciudad. Debo estar debidamente uniformado como indica la Dirección, ya que la imagen del personal es una de las cosas más importantes para el grupo de hoteles al que pertenezco. Su distintivo son los calcetines rojos del personal que atiende la entrada al hotel.
Entre esas normas, se encuentran la vestimenta y la atención más exquisita a los clientes.
Un día, al llegar al hotel, me fui a vestir y observé con gran preocupación que en mi taquilla me faltaba un calcetín! No entendía lo que podía haber pasado porque después de diez años de trabajo, nunca me había ocurrido algo similar. Pregunté a mis compañeros si en su dotación no tenían un calcetín de más, pero todos tenían lo que les correspondía y no habían visto nada.
Estaba muy nervioso y preocupado y en el último momento se me ocurrió ir a la lavandería. La encargada había visto un calcetín rojo limpio y desparejado en medio de la ropa preparada para distribuirse.
El problema estaba resuelto, pero el susto fue muy grande.
Aprendí, desde ese momento, a tener siempre más de un recambio en mi taquilla.
Ya podía empezar mi trabajo.
Bienvenidos al Resort Hotel !
- Francisco Gómez (y su mujer).


1. Juan buscó durante una hora un calcetín rojo y lo encontró.
2. Rosa pidió a su amiga un calcetín rojo que le gustaba y salió a la tienda a comprar unos iguales. Y después de una hora los encontró.
3. Mi prima tardó una hora en encontrar una media roja que tenía que coser.
4. Carmen colgó unos calcetines verdes y el viento se llevo uno, tardó más de una hora en encontrarlo.
5. Me he pasado una hora buscando un collar azul que me he puesto para ir al cine.
- Angelita Moreno.


María cumplía 10 años y en su casa dio una fiesta para sus amiguitos. Su mamá le hizo una apetitosa tarta, los invitados la obsequiaron con bonitos regalos, entre ellos uno que a María le hizo mucha ilusión: unos preciosos calcetines rojos. 
La fiesta transcurría divertida, pero ya fue hora de retirarse y recoger. Ella echó en falta sus calcetines rojos, que empezó a buscar, y ¡oh, sorpresa! los encontró debajo de la cama, que su gato juguetón los había escondido.
- Lucía Olmos y Jose Segoviano.


Era sábado, todos en casa estábamos de limpieza...
- ¡Mamá, mamá!
- ¿Qué pasa hija?
- No encuentro mi calcetín...
- ¿Cuál?
- El rojo...
- ¿Solo has perdido uno? Búscalo bien.
...
- Mary, ¿qué le pasa a la niña??????
- Ni caso, ha perdido un calcetín rojo...
- ¿Y no tiene más?
- No, hombre, tenían que ser esos...
- ¿Y por eso tiene que pegar esos gritos?
- Mira, tiene un "pavo" tremendo, nos quedan unos cuantos años de aguantarla, jijiji.
- ¿Sabes por qué le ha pasado eso? Porque no es cuidadosa con su ropa, ni tiene recogida la habitación. Todo lo pone encima de la silla, ¿cómo va a encontrar un calcetín? Voy a hablar con ella.
- Pepe, con tacto, que tú te pones pico a pico con ella.
...
- Niña, vamos a ver, ¿qué tienes en la mano?
- Un calcetín rojo...
- Vale, ¿y debajo de la silla que hay?
- ¡Uyyyyyyy! ¡¡¡¡Otro calcetín rojo!!!
- Bien, ¿y por eso te has puesto a gritar? Mira, todo acto tiene una consecuencia. Así que no vas a salir de casa hasta que no recojas la habitación, los cajones colocados y los armarios ordenados... Y NO QUIERO NI UN "PERO".
- Eva Mª Rodríguez.


- Mª José Ortiz.


1. Buscar calcetín rojo.
2. Un payaso le hace juego con la nariz roja
3. Un hombre q lleva un calcetín rojo y le da suerte 
4. Una joven lleva una pulsera blanca, quiere un calcetín rojo para destacar.
5. Una urraca que lo robó y un cuervo se lo quitó y lo quiere recuperar 
6. Un loro tenía una pluma roja en la cola y lo quería para tenerlo cerca de la pluma.

El hombre que decía que el calcetín le daba suerte hacía cosas muy arriesgadas. Subía a los árboles más altos, trepaba por los sitios peligrosos. Nunca le pasaba nada, llevaba su calcetín rojo. Estando en su casa, no se había puesto su calcetín. Se subió a una escalera y se cayó...
- Carmen Gutiérrez.


Llevaba más de una hora buscando mis calcetines rojos, que cada vez que me los ponía sentía como una musiquilla que me hacía sentirme con una sensación de felicidad y tranquilidad, que cuando me levantaba con un día malhumorado me los ponía para cambiar mi humor.
Pero hoy no conseguía encontrarlos, alguien o yo misma los cambió de sitio y eso me hizo estar compungida.
Hasta que, sin quererlo, me los encontré en el sitio más inesperado. Y me sentí de nuevo la mujer más feliz.
- Juana lechuga.


1. Soñé con Pedro Duque que iba a la Luna.
2. Wichet es el perrito de la familia, le lleve al Veterinario Ángel.
3. Debajo de la cama de Óscar apareció.
4. El payaso Marvin se puso otro verde.
5. Fui al pueblo de mi padre, que se llama Alejandro.

Se pasó una hora buscando el calcetín rojo. A Wichet le llevé al Veterinario Ángel y le hicieron unas radiografías del estómago. Ahí encontraron el calcetín rojo y se lo puso la niña el calcetín que le faltaba, después de lavar.
- Eugenia Caballero.



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